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Una Comunidad sin futuro
11/07/2016
FUENTE:
Artículo de opinión de la procuradora Virginia Jiménez sobre el grave problema de despoblación que sufre Castilla y León
Si damos por buena la premisa de que el mayor activo de un territorio son las personas, nuestra Comunidad Autónoma no es, una vez más, un buen ejemplo. Castilla y León sufre una progresiva pérdida de población año tras año.
Con esta fuga de capital humano, decimos también adiós a nuestro futuro económico y social. Una ‘despedida’ que debemos ‘agradecer’ a las decisiones que Partido Popular ha tomado al frente del Gobierno autonómico, con la ‘inestimable’ ayuda de las nefastas políticas de esta misma formación en el Ejecutivo central.
Cada ciudadano/a que huye de la falta de oportunidades de la tierra en la que nació, también en la que se ha formado, es un fracaso más de la Junta, una huída que no solo es acusada por la persona es cuestión, sino por toda la sociedad. Una realidad que se evidencia de forma especial en los pequeños municipios, que no solo no cuentan con la protección y defensa de esta institución, muchas veces lo que reciben por parte de esta es un patente desprecio.
Cada año, la estadística relativa a la despoblación ‘pone’ números a la constante denuncia que realizamos los socialistas: Castilla y León carece de las características que convierten en un territorio en deseable para desarrollar un proyecto de vida.
Causa vergüenza ajena presenciar cómo el presidente de la Junta, el burgalés Juan Vicente Herrera, ensalza una y otra vez las bondades de nuestra tierra. No sé si se refiere a sus gentes, patrimonio, espacios naturales o historia, cuestiones estas que como bien sabe el responsable ‘popular’ nada tienen que ver con su gestión que, de hecho, pasa por no fomentar estas potencialidades.
Sin empleo de calidad, no hay oportunidades. Sin coberturas dignas para la gente en situación de desempleo, no puede haber calidad de vida. Sin una educación pública, la formación de los estudiantes con menos recursos los coloca en una situación de desventaja. Sin una adecuada preservación y promoción de nuestro patrimonio, el turismo se resiente.
Carencias que explican las negras cifras referidas a la despoblación. Entre 2009 y 2015, el saldo migratorio de Castilla y León con el extranjero arroja un resultado negativo en 577.822 personas. Cada año, son muchos más los que salen que los que llegan de fuera y esto es especialmente grave cuando quienes más nos dejan son los jóvenes.
Los datos no son mejores si nos centramos en el saldo migratorio interautonómico. Castilla y León es la Comunidad que peor relación entre entrada y salida de personas, con un déficit de 44.136. Solo en 2015 se marcharon 8.265 hombres y mujeres más de quienes decidieron establecerse aquí. Y quizá lo más preocupante es que de esa cifra, 5.228 son jóvenes de entre 18 y 35 años. ¿Qué futuro le espera a nuestra Comunidad con estos datos?
Ante estas cifras, la postura del Gobierno ‘popular’ es probablemente lo más censurable: primero, intentar maquillar los datos; segundo, evitar reclamar al Ejecutivo central, por ser de su mismo signo político, las cuestiones que a este competen; y tercero, no diseñar una estrategia que combata estos números. El PP en la Junta obvia sus competencias, motivo por el que cada vez que se hace públicas estadísticas sobre el paro, la despoblación o el éxodo juvenil, quienes resistimos contra viento y marea en esta Comunidad comprobamos con tristeza como a esta se le priva de futuro.
De hecho, la postura de Herrera quedó de nuevo retratada durante el último debate sobre el Estado de la Comunidad, celebrado a finales de junio, en el que apenas nombró la despoblación y, por supuesto, cómo combatirla. Incalificable.
Un silencio que demuestra la nula preocupación por solucionar este problema. Desde el PSOE, no nos rendimos. Esos números han de ser invertidos. Mientras, desde el PP parece claro que entienden que la permanencia en el Ejecutivo autonómico es más importante que la ausencia de habitantes a quienes debieran proteger sus políticas. Lamentable.
La procuradora socialista Virginia Jiménez





