Los datos hablan por sí solos. En la provincia de Burgos crece el desempleo, con 250 personas más en el paro según los últimos datos, hasta un 24% de ellas no percibe prestación por desempleo y de los 10.747 contratos reales que se formalizaron en el último año, solo 787 fueron indefinidos. Una situación que se extiende al conjunto del país.
A todo esto, se añaden salarios bajos y desactualizados que, en el caso de del sector público, mantiene a cerca de 23.000 trabajadores y trabajadoras la espera de un aumento real. El PSOE defiende que, al menos, sea equiparable a la inflación y que se finalice la implantación de las 35 horas semanales.
Los socialistas quieren que los salarios de todos los empleados y empleadas regresen, como mínimo, a los niveles anteriores a la crisis, un nuevo modelo salarial que avance hacia un nuevo pacto de rentas en Españapara romper la dinámica de bajos salarios y precarización. Esa es precisamente la proposición que defenderá mañana en el Pleno del Congreso la portavoz de la comisión de Empleo, la diputada por Burgos, Esther Peña.
Entre otras medidas, la proposición socialista contempla consensuar con los interlocutores sociales un incremento gradual del Salario Mínimo Interprofesional, (SMI), hasta 1.000 euros mensuales en 2020.
El PSOE defiende, además, la necesidad de que se refuerce el principio de causalidad como única justificación de los contratos temporales, aumentando las sanciones por fraude para disuadir el incumplimiento generalizado de la causalidad y que aumente la eficacia y cobertura de la inspección de trabajo para que el contrato temporal sea realmente una herramienta transitoria y excepcional que los empresarios tienen para ajustar la oferta, y no un instrumento para precarizar la mano de obra a través de la continua rotación de los contratos.
Una posible senda para la recuperación salarial, según plantea el PSOE son los incrementos en los acuerdos anuales en un 2-3% para 2018, y en un 2,5-3,5% en los años sucesivos, 2019, 2020 y 2021. La eliminación del artículo 84.2 del Estatuto de los Trabajadores (ET) para que no primen los convenios de empresa por encima de los de sector y anular los desequilibrios existentes a favor del poder empresarial que le permite modificar las condiciones de trabajo (artículo 41 del ET) o inaplicar los convenios colectivos engrosan la proposición que defenderá el PSOE en el Congreso.
La propuesta contempla también un Plan de Choque para los Jóvenes que introduciría elementos específicos, como la revisión y promoción del contrato de relevo y del contrato en prácticas, la puesta en pie de nuevos instrumentos de política activa de empleo para los jóvenes, una nueva regulación de las prácticas no laborales y los programas de becarios. No se olvidan los socialistas de soluciones a la brecha salarial de género y el problema de los falsos autónomos y, como un fenómeno relacionado en parte con el anterior, plantean que es necesario poner remedio a la brecha que se está dando en relación a los nuevos entrantes en el mercado de trabajo, que lo están haciendo con un descuento en sus salarios del 25% con respecto al resto de trabajadores.
Esther Peña, durante una intervención en el Congreso





