David Jurado cree que al PP le falta ambición por la provincia tras tantos años al frente del gobierno provincial
"Como es habitual por estas fechas toca hacer balance del año que se acaba". Así comienza el artículo que ha publicado en Diario de Burgos el portavoz socialista en la Diputación con motivo del cierre del presente ejercicio. Este es su balance íntegro:
"Estoy seguro de que todo el mundo, aunque sea de forma inconsciente, hacemos un repaso de los últimos doce meses, de cómo ha ido el año desde el punto de vista personal. Y lo cierto es que cualquier momento del año puede servir para hacer un alto en el camino y evaluar la marcha de nuestros proyectos vitales, pero es evidente que ya sea por costumbre o por lo simbólico de acabar el año, en estas fechas parece imprescindible pararse a pensar, aunque solo sea un ratito, las cosas que debemos corregir o aquellas en las que continuar.
Y ese es el fundamento –o al menos así lo entiendo yo- de hacer balance: evaluar cómo han ido las cosas y replantearse las que no funcionan. Este principio tan básico es perfectamente aplicable a la gestión pública de una administración y aunque parezca tan evidente, en el caso que nos ocupa, que es la Diputación Provincial de Burgos, año tras año vemos cómo el PP repite las mismas políticas, como si de un autómata se tratara, sin evaluar si funcionan o no. Sencillamente hace lo de siempre, esperando el resultado de siempre. Y la máxima se cumple, el resultado es el de siempre en los últimos años: menos población y lo que es peor, menos generación de oportunidades para que nuestros pueblos no sigan perdiendo vecinos.
El 2017, por desgracia, no ha sido diferente. Pocos cambios en la acción de gobierno del PP y los pocos que ha habido, propiciados por propuestas planteadas desde el Grupo de Diputados Socialistas en los diferentes Plenos de la Corporación.
Comenzamos el año mirando hacia la propia Institución Provincial, haciéndonos eco del tirón de orejas que el Consejo Consultivo de Castilla y León daba a la Diputación por tener completamente desfasado el Inventario General de Bienes y Derechos de la misma y conseguimos que a lo largo del año el Equipo de Gobierno haya ido actualizando este instrumento de gestión. Parece obvio que para dirigir algo adecuadamente, lo primero es saber qué se tiene entre manos, cosa que llevaba años sin ocurrir en la Diputación Provincial.
A partir de ahí no han sido pocas las propuestas socialistas que han recibido un amplio apoyo en las sesiones plenarias y que han salido adelante, algunas que por reiterativas no dejan de ser importantes, como que la Junta de Castilla y León y el Gobierno de España vuelvan a dotar presupuestariamente los Planes Provinciales de Obras y Servicios, cosa que dejaron de hacer en 2011 y hasta hoy o la adopción de medidas para reactivar la actividad económica en el medio rural para luchar contra la despoblación.
Otras, reivindicaciones de colectivos o ayuntamientos de la Provincia, como la habilitación de rutas seguras para ciclistas en nuestras carreteras, recabar la opinión de las Entidades Locales en el diseño de los Planes de Empleo que todos los años pone en marcha la Diputación Provincial desde que el pasado mandato los propusiera el PSOE o instar al Gobierno central a realizar las modificaciones oportunas para acabar con la incertidumbre que existe respecto del Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, lo que conocemos coloquialmente como las plusvalías y que de no aclararse pronto en base a las resoluciones judiciales que existen, pueden poner en juego una parte importante de los ingresos de las haciendas locales.
Por el camino, este año no han faltado las propuestas que impone la actualidad y como no podía ser de otra forma, a la vuelta de verano hubo que poner sobre la mesa medidas para paliar los efectos que está provocando la persistente sequía que vivimos este año. Esperemos que este invierno que acabamos de estrenar traiga una climatología propia de la época y podamos dejar este problema en el año que acaba.
Lo que es común a todas estas propuestas y al resto de las que se han aprobado a lo largo del año, es la falta de voluntad política del Equipo de Gobierno para ponerlas en marcha. De poco sirve apoyar iniciativas de cara a la galería si cuando pasa el titular o la foto de turno se dejan guardadas en el cajón. Por no hablar del doble juego al que está acostumbrado el PP, votando una cosa aquí y la contraria en Valladolid o Madrid. El peor ejemplo de esto lo hemos vivido hace apenas unas semanas, cuando parecía que por fin el Presidente de la Diputación se tomaba en serio la reivindicación a la administración autonómica de una financiación adecuada de los servicios sociales o la asunción de las residencias de personas mayores que gestiona la Diputación, pero a la hora de la verdad, cuando se vota en las Cortes de Castilla y León, han vuelto a pesar más los intereses del Partido frente a los de la Provincia.
Al PP, después de tantos años al frente de la Diputación, le falta ambición por la Provincia y se mueve con esa inercia de la que hablaba al principio, que le lleva a hacer lo mismo de siempre y a obtener los resultados de siempre. Y eso no es justo con una tierra que pide cambio a gritos, cambio para no tener que abandonarla, cambio para generar oportunidades de desarrollar proyectos de vida en la misma, cambio para pasar de la apatía y la resignación a la acción. Y no será por falta de propuestas, a la vista está, incluidas las que chocan con el muro que supone la mayoría absoluta del PP en la Corporación Provincial.
A estas alturas sería absurdo pensar que esta situación cambiará cuando queda poco más de un año de mandato, pero no interpreten esto con pesimismo, todo lo contrario. Afortunadamente hay gente que sigue creyendo en las posibilidades de esta tierra y a estas queremos sumar nuestras fuerzas el próximo año para cambiar la inercia por ilusión, para cambiar el resultado. Felices fiestas".
El portavoz del Grupo Socialista en la Diputación, David Jurado





