Ander Gil lamenta que el Gobierno de Rajoy “perdone impuestos a los poderosos” y a la vez recorte pensiones y “abandone a su suerte” a pymes y autónomos burgaleses con problemas
El senador socialista por Burgos, Ander Gil, lamenta que la enmienda que exime del pago del impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos -incluida en el proyecto de Ley de Medidas fiscales para la sostenibilidad energética- suponga un “regalo a las eléctricas” para mantener abierta la central nuclear de Santa María de Garoña. De hecho, en la práctica, esto supone un ahorro de unos 150 millones de euros, ya que la central descargó el reactor el 28 de diciembre de 2012, tres días antes de la fecha que ha establecido ahora el Ejecutivo de Mariano Rajoy como computable para cobrar el impuesto.
Para el senador por Burgos, y portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Industria del Senado, “el Gobierno ha sacado deprisa y corriendo, y por la puerta de atrás, una enmienda que supone una ofensa a los ciudadanos y un desprecio al medio ambiente. Es un insulto para los burgaleses, que ven cómo su Gobierno regala 150 millones a los mismos que les suben el recibo de la luz, y mete con calzador, y sin contar con el Consejo de Seguridad Nuclear, una enmienda que exime a la planta nuclear del pago de una tasa medioambiental”.
A juicio de Gil, “con esta medida se confirma, una vez más, que el Gobierno de Rajoy sólo es duro con los ciudadanos de a pie y, mientras, favorece los intereses de los poderosos. Premia a los que suben el recibo de la luz al mismo tiempo que castiga a los que lo pagan. Por la mañana recorta de forma dramática la pensión a 85.000 burgaleses u obliga a enfermos de cáncer a pagar medicinas para ahorrar y, por la tarde, regala 150 millones a quienes tienen beneficios millonarios".
“Este Gobierno se ha retratado perfectamente esta semana. Primero decide birlar hasta 2.000 euros al año a los más débiles, a los pensionistas, reduciéndoles un 20% el poder adquisitivo, mientras a nuestras espaldas cede al chantaje de los poderosos”, recalca Gil y añade que “el PP llega al esperpento al intentar mantener abierta una central vieja y obsoleta en pago a no sabemos qué oscuros intereses con el lobby nuclear. Decide otorgar trato de favor, privilegios y leyes a la carta, a las multinacionales de la energía y lo hace abandonando a su suerte a muchas empresas burgalesas con dificultades para las que no hará leyes a la carta ni privilegios ni amnistías fiscales. Han perdido totalmente la decencia, si es que alguna vez la tuvieron”, sentencia Gil.





