Ander Gil recrimina, de nuevo, al PP que fulminara las inversiones impulsadas por el Ejecutivo socialista para esta zona, cuando su compromiso fue mantenerlas con independencia de que continuara la actividad de la central, “lo que tampoco ha sucedido”
La preocupación socialista por el futuro de la zona afectada por la central nuclear de Santa María de Garoña ha quedado otra vez patente con la formulación por parte del senador Ander Gil de una pregunta al secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, durante la Comisión de Industria del Senado. Sin embargo, la respuesta de este cargo ha incrementado el malestar de los socialistas, pues confirma que en los planes del Ejecutivo de Rajoy “ni se incluye, ni se incluirá”, un plan para el área de influencia de la planta.
Así lo confirma la respuesta de Nadal: “No es preciso reactivar el plan de reindustrialización porque la central seguirá operando”. Una contestación, para los socialistas, “inaceptable”, puesto que, como le ha recordado Gil en su intervención, el PP se comprometió a mantener la central y el plan alternativo. Sin embargo, el escenario actual es de “total incertidumbre” en relación a qué sucederá con la actividad de esta planta “a raíz del chantaje de las nucleares al Gobierno”, ha lamentado Gil.
“Garoña permanece inactiva a la espera de un informe del Consejo de Seguridad Nuclear que puede demorarse más de un año y la zona sigue sin recibir ningún tipo de ayuda. Es muy probable que ustedes concluyan la legislatura con la central sin actividad. A día hoy, los pueblos que se encuentran en su entorno no tienen el futuro asegurado y se debe a su indecisión, y a su forma de gobernar vía decreto cuando las cosas no salen como ustedes quieren”, le ha reprochado el socialista, quien además ha añadido que desde 1971, cuando se pone en marcha Garoña, la comarca ha experimentado un descenso de población de más del 40%.
Además, ha denunciado que la gestión del PP en relación a la planta nuclear ha sido “rocambolesca”. En 2012, las empresas adjudicatarias, Endesa e Iberdrola, renuncian a solicitar la renovación de la actividad alegando “incertidumbre regulatoria”, de manera que la central deja de operar en diciembre de ese año. “Ante semejante descalabro del Gobierno, la única salida que se le ocurrió fue sacar adelante el proyecto de Ley de Medidas fiscales para la sostenibilidad energética, introduciendo una enmienda que eximía a las eléctricas del pago del impuesto sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos. Traducción, el Ejecutivo central regala más de 150 millones a las eléctricas para que puedan mantener abierta la central nuclear de Garoña”, ha manifestado Gil.
El senador socialista Ander Gil





